Ministros Extraordinarios de la Comunión: al servicio del amor
La vida comienza en la familia y se debe preservar en ella, por eso la familia católica cuida las necesidades del prójimo y en especial acoge a los que sufren por enfermedad. La iglesia guiada por el Espíritu Santo ayuda a la recuperación de la salud compartiendo con el enfermo el evangelio, propiciando su crecimiento en la fe, esperanza, caridad y transmitiendo la cercanía de Cristo resucitado con la Santa Comunión. "Estuve enfermo y me visitasteis" (Mt 25,36).