lunes, 29 de enero de 2018

La vida y los milagros.

¿Que son los milagros?


Los milagros son hechos históricos que tienen la misma historicidad de los evangelios, son una parte importante de la Buena Nueva ya que comprenden parte fundamental del obrar de Cristo.

Aunque sabemos que Cristo no vino a quitar el dolor y la muerte física del mundo pues su misión salvadora va más allá de nuestras realidades temporales, sabemos también que las curaciones prodigiosas y los milagros sobre la naturaleza los realizó como muestra de su inmenso amor a los hombres, la intención de los mismos era la transformación interior de quien los recibía obrando en ellos la conversión y el cambio de pensamiento, logrando así un cambio espiritual.

A veces los creyentes solemos pedirle a Dios milagros por una causa u otra, por alguna necesidad cuando lo único que debemos hacer es detenernos y tener en cuenta que a veces, no siempre, los milagros deben venir del cielo.



¿Extraño? Pues no. Los milagros también vienen de lo que está dentro de nosotros y entender esto es aprender a escuchar esa voz interior que nos guía, pero que contradictoriamente nos lleva hacia donde no queremos.

Detenerse y escuchar 


Generalmente solemos hacer mucho caso al ego, entonces nos enojamos y nos sentimos derrotados por no lograr lo que tanto anhelamos, pero si pudiésemos lograr detenernos unos segundos escucharíamos esa voz dentro de nosotros indicándonos que todo va a estar bien, esa voz que seguramente nos indicará la mejor salida.

Cuando logramos escuchar esa voz interior, es cuando empiezan a ocurrir los milagros pues entendemos que la vida no se trata de lo que yo quiero, sino de lo que yo merezco, y lo que es mejor aún de lo que la voluntad Divina nos tiene preparado y eso siempre será superior a lo que se quiere.

Todo lo que sucede en tu vida ahora no es casualidad ni suerte, esta allí porque así ha de ser y tú, solo tú eres el único capaz de transformarlo, por eso acéptalo, vívelo, súfrelo, disfrútalo, apréndelo, pero sobre todo sigue adelante, recordando que es en los pequeños detalles en donde está la verdadera magia y es allí, justo allí, donde empiezan los milagros.



Si observas alrededor verás que todo es un milagro: la imponente naturaleza, los animales, la vida. Vivimos inmersos en nuestra cotidianidad sin detenernos a contemplar la majestuosidad del mundo y lo maravilloso de los pequeños detalles, siendo que ellos son un regalo de Dios, un milagro.


Redacción: Jesahel Pirrone. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario