martes, 31 de octubre de 2017

Cruz, Evangelio y Unidad: reflexiones a 500 años de la Reforma Protestante


500 años de la Reforma Protestante


El sábado 28 de octubre se realizó el congreso ecuménico “500 años de la reforma 1517-2017” organizado por la Pastoral Ecuménica Maracay – Valencia- Coro con el apoyo del Centro Diocesano de Formación Teológica y Pastoral San Justino y el Exarcado Sirio Católico Antioqueno de Venezuela.


Esta actividad se realizó en el marco de la conmemoración que se lleva a cabo a nivel mundial por los 500 años que han transcurrido desde que un día como hoy Martín Lutero, Sacerdote y Teólogo católico en el año 1517 diera inicio, con su dura crítica a la Iglesia y su posición sobre las Indulgencias y varios aspectos de la doctrina y la dogmática católica, a lo que luego se conocería como la Reforma Protestante. 
Pbro. David Trujillo
 

El congreso contó con la participación de tres ponentes de distintas denominaciones cristianas. Inició con palabras del Pbro. David Trujillo rector del C.D.F.T.P “San Justino” quien hizo referencia no sólo a las circunstancias históricas en las cuales se inició este proceso de reforma, sino a la diferencia teológica que a raíz de ello se ha suscitado entre ambas Iglesias. 



Reverendo Gerardo Hands


La primera ponencia estuvo a cargo del Reverendo Gerardo Hands (de la Iglesia Evangélica Luterana de Venezuela) quien hizo una breve revisión de la vida de Martín Lutero y su pensamiento. Refirió que Lutero vivía atormentado por sus pecados y convencido de que el hombre por sus méritos no lograría alcanzar la salvación, de allí su máxima “Sola Fidei” pues consideraba que el hombre sólo podría alcanzar la salvación únicamente por la fe. 

En concordancia con ello, Lutero estableció otras máximas que hoy fundamentan la fe de la Iglesia Protestante: solo Gracia, solo Escritura, Solo Cristo.

El reverendo Hands esbozó también un acercamiento a la teología luterana, basada en la cruz. Para Lutero la cruz es el camino hacia la salvación, no da tanta relevancia a la resurrección sino a la cruz en sí misma, al hecho mismo del sacrificio de Cristo en la Cruz: “La gloria de Dios está en la cruz, no en la resurrección, la resurrección es la consecuencia.” Así el mensaje de Lutero está basado en la centralidad de la cruz:
“Ninguna persona entenderá las escrituras, a menos que esté familiarizado con la cruz.” Martín Lutero.

La teología luterana es entonces una teología de la cruz, para el reverendo Hands quien pretenda una teología de la prosperidad o del mensaje de la gloria y el éxito no está manejando una verdadera teología protestante, pues el camino de la fe cruza el camino de la cruz.


La reforma protestante implicaba y continúa implicando cambio, transformación, una Iglesia en constante renovación. Por ello, desde la perspectiva ecuménica, el reverendo Hads destaca la necesidad de reconciliación, pero una reconciliación que respete las diferencias. Plantea que la unidad está en el Evangelio y es allí donde debemos centrarnos.


En la segunda fase de la Jornada el Presbítero Ramón Vinke (secretario general del Consejo de Iglesias Históricas de Caracas) presentó su disertación en torno a la interrogante ¿500 años después cómo estamos los católicos? Hizo referencia a la búsqueda que Lutero hacía, la renovación de una Iglesia que debía abrirse a las nuevas formas de ver las cosas. 

Pbro. Ramón Vinke

Para Lutero era esencial encontrar a un Dios misericordioso, necesitaba el perdón de Dios. Sin embargo propone la misericordia de tal modo que el hombre no requiere ningún mérito para alcanzar el perdón, lo cual se contrapone con el pensamiento católico dónde ciertamente Dios nos perdona pero donde a la vez el hombre busca hacerse digno y ganar su perdón.

El Pbro. Vinke refirió las diferencias teológicas que separan a la Iglesia Protestante de la Católica, no obstante sostuvo los postulados de unidad que se impulsaron desde el Concilio Vaticano II y partiendo del evangelio de Juan 17, 21 “Que todos sean uno para que el mundo crea” expresó que este es el postulado principal por el cual se busca la unidad. La idea es mostrar al mundo que los cristianos están unidos en el amor y el servicio a pesar de sus diferencias, de allí la necesidad de trabajar unidos por el encuentro pues antes que cristianos primero somos personas.

En la tercera fase de la jornada, el pastor César Henríquez de la Iglesia Evangélica Libre, ofreció una revisión de las diferencias entre protestantismo y catolicismo desde una óptica más actual. Inició haciendo referencia al Cristianismo como ideología, como corriente del pensamiento ya gastada y derrotada igual al capitalismo, el marxismo y otras líneas del pensamiento. Con la salvedad de que el cristianismo entendido desde la fe va más allá de una simple ideología. 

Pastor Cesar Henríquez 

Continuó su disertación enfocado en el mundo actual, globalizado y pluricultural, un mundo en el cuál hace falta revisar con urgencia los supuestos teológicos y volver al evangelio con una mirada reflexiva en función a los nuevos tiempos, ante una post modernidad que reclama una nueva visión de las cosas, una nueva forma de ser atendida y acompañada en el camino de la fe.

Expresó que mientras se siga teniendo una visión exclusivista de la fe, “un paradigma exclusivista donde lo único valioso y verdadero es lo propio”, no encontraremos la forma de acercarnos y el cristianismo continuará en crisis.

Henríquez habló del paradigma del inclusivismo haciendo referencia a la unidad en Cristo, desde el reconocernos como hermanos con nuestras diferencias y coincidencias es cómo podemos vivir verdaderamente la fe. Explicó que la teología debe posicionarse desde los excluidos, desde los hermanos que enfrentan necesidades que es lo que hacía Cristo y que “la teología y la Iglesia no deben presentarse como una narrativa absoluta y universal”.

Fue una jornada larga pero nutrida, en la cual los asistentes tuvieron la oportunidad de formar parte del debate teológico para llegar a la conclusión latente de que sólo se puede dar la unidad desde el trabajo mutuo y el acercamiento como hermanos, mientras se obra en función de los mismos ideales del evangelio y confiamos en que Dios haga su obra, pues como lo refiriese el Pbro. David Trujillo a mitad de la jornada:
 “Dios hace su obra no por nosotros, sino a pesar de nosotros.”
Finalmente esta jornada de reflexión teológica sirvió para que los ponentes y los asistentes, entre los cuales destacaron profesores de teología y estudiantes de teología católica, pudieran hacer una revisión de la historia y de la realidad actual de la Iglesia tanto Católica cómo Protestante y reconocer que aún queda mucho trabajo por realizar en cuanto a ecumenismo y unidad, pero que el mejor modo de lograrlo es desde el trabajo unido y el reconocernos como hermanos.
 



Redacción: María Luisa Angarita
Pastoral de Medios de Comunicación
Parroquia "La Resurrección del Señor"

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