miércoles, 27 de diciembre de 2017

Yo tengo un sueño.

En medio de la adversidad en este hermoso país, los sueños al igual que la esperanza no se pueden perder, por eso, yo tengo un sueño:

¡Con Venezuela!

Sueño con la libertad de pensamiento y la grandeza de mi país. Tengo la esperanza de ver volver a mis seres queridos, a esos que han huido en busca de un mejor futuro. 


Sueño con ver prosperar a mis familiares y amigos que seguimos aquí en pie de lucha. Sueño con el regreso de las navidades felices llenas de esa alegría y compartir que como venezolanos disfrutábamos.

Sueño con que hacemos un esfuerzo por luchar por nuestros derechos y aprendemos a lograr nuestros objetivos, trabajando juntos, colaborando con el prójimo y dando lo mejor de cada uno.
Sueño con que reine la paz en nuestro país, que en las calles encontremos gestos de amor, buena voluntad y sonrisas. Sueño con que cada corazón venezolano se abra al amor de Dios y que sepa vivir en ese amor cumpliendo el mandamiento más sencillo, el del amor al prójimo como a uno mismo.

Sueño con que se haga justicia y deje de reinar la impunidad contra quienes han expoliado la patria de Bolívar robándonos a la gran mayoría nuestras ilusiones y nuestros sueños. Tengo la esperanza de no ver más personas hurgando en la basura para poder comer. 
Sueño una Venezuela libre de las ataduras y de la opresión del pecado, una Venezuela libre del odio y el resentimiento, colmada de amor y posibilidades. Que cada venezolano tenga siempre lo que necesita en el momento oportuno. Sueño con que aprendamos la lección y que situaciones como estas no vuelvan a pasar jamás.

¡Con familias!

Sueño con familias donde reina la paz. Donde todos asuman su rol, se respeten y se amen, que los padres sean un ejemplo de amor para los hijos y les puedan proveer un espacio para crecer sanos, felices y seguros.

Sueño con la unión de las familias. Con una institución familiar sólida, estable desde donde se fragüe al venezolano del futuro y deseo que los abuelos disfruten el final de sus días rodeados de sus seres queridos.

Sueño con una familia venezolana llena de amor, que camine de la mano de Nuestro Señor y que sepa aceptar con amor y fe la voluntad de Dios. Una familia que libre cada una de sus batallas y alegrías, sabiendo mantenerse firme en la fe a pesar de la dureza de las pruebas.

¡Con niños y jóvenes!


Sueño con niños corriendo llenos de alegría, creciendo felices con la educación y alimentación que se merecen. Sueño con jóvenes que buscan aprender y progresar. Que Dios los ilumine para que puedan abrirse camino sin alejarse de su país y sus familias.

Sueño con la aceptación, la inclusión e integración de las personas con discapacidades y condiciones especiales. Que los corazones y las mentes se abran a comprender y entender que la igualdad consiste en aceptar nuestras diferencias. Que hombres y mujeres, niños y niñas pueden convivir armónicamente, desenvolviéndose en los mismos espacios escolares, laborales y familiares más allá de sus limitaciones físicas o de sus condiciones. 

¡Con nuestra Iglesia!


Sueño con una Iglesia local en la que se trabaje en sintonía con los signos de los tiempos y en la que se le dé respuesta oportuna a los múltiple problemas que nos agobian. En la que el clero sea unido y que a la voz del pastor se congreguen las ovejas en la consecución de objetivos comunes.

Sueño con una PARROQUIA IDEAL en la que sigamos creciendo en la fe y cada día seamos más hermanos unos de otros. En la que se pueda decir: “Mira cómo se aman”. Sueño con que pronto terminemos de construir nuestro Templo y que sigamos compartiendo con alegría cada una de nuestras misas y actividades.

Sueño con que lleguemos cada vez más lejos. Que pongamos la fe en acción y encontremos un lugar para servir a nuestro Señor con alegría deseando ser un instrumento para cumplir su voluntad, confiando sin dudar en los planes que ha dispuesto para nosotros.

Sueño con que podamos contagiar con nuestra alegría evangélica a donde quiera que vayamos, que demostremos que somos católicos y pongamos en práctica esos valores que nos unen en nuestra fe.

Yo sueño con que todos los venezolanos queramos ser mejores cristianos y me comprometo en este 2018 a comenzar por mí. Y para este 2018… ¿Cuál es tu sueño?

¡Oremos juntos para que nuestros sueños se cumplan!


Este 31 de Diciembre ofreceremos una misa especial de fin de año por nuestros sueños, a las 4pm en el Templo Parroquial “La Resurrección del Señor”. Esta será la última misa de este año ¡Cerremos el año con broche de oro!¡Que Dios nos Bendiga! ¡Feliz Año Nuevo!

Pastoral de Medios de Comunicación
Parroquia "La Resurrección del Señor"

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